Dependiendo de la especie y de si es fresco o seco, el aloe de los productos Lush puede proceder de muchos lugares diferentes del mundo, principalmente de África y Norteamérica.
Parte de este ingrediente se obtiene en Kenia a través de un grupo de mujeres Masai en la región de Laikipia, que cultivan aloe utilizando prácticas de permacultura.
Este proyecto ha permitido mejorar los ingresos de la comunidad y restaurar el entorno natural, al mismo tiempo que las mujeres fortalecen su autonomía económica y apoyan a sus familias.