Para elaborar nuestros productos frescos hechos a mano, solamente compramos materias primas a empresas que no experimenten con animales ni pretendan hacerlo en el futuro.
No nos fijamos solamente en el material que adquirimos, sino en el comportamiento general de la empresa en relación con los ensayos en animales. Esto significa que, aunque una empresa ofrezca un material que no haya sido sometido a ensayos, no compraremos sus productos si lleva a cabo o encarga ensayos con animales por cualquier otra razón.
También investigamos la estructura corporativa de la empresa para comprobar si mantiene vínculos financieros con otras compañías que lleven a cabo o encarguen ensayos con animales.
Con esta política, podemos estar seguros de que los beneficios obtenidos por nuestros proveedores de materias primas no se destinan a financiar ensayos con animales. Esto significa que no trabajamos con empresas cuya postura ética sea contraria a la nuestra.
La creación de Lush se ha basado en esta política desde el primer día y creemos que así demostramos que es posible inventar, producir y comercializar toda una gama de productos sin recurrir a la experimentación con animales.
Nuestros fundadores establecieron esta política en junio de 1993, cuando aún trabajaban en su anterior empresa, Cosmetics To Go.
Cuando fundaron Lush en 1995, lo hicieron bajo esta misma política Cruelty Free, que se ha mantenido hasta la actualidad.
¿Qué significó la legislación REACH para la política de Lush?
REACH es un reglamento de la Comunidad Europea relativo a las sustancias químicas y su uso seguro (CE 1907/2006). Sus siglas, en inglés, se refieren al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de sustancias químicas.
El objetivo de REACH es mejorar la protección de la salud humana y del medio ambiente mediante una mejor identificación y gestión temprana de los riesgos que las sustancias químicas pueden suponer.
A diferencia de las regulaciones anteriores, REACH transfiere a la industria muchas de las responsabilidades que anteriormente recaían en las autoridades competentes. Además, introdujo procedimientos uniformes y requisitos de ensayo para las sustancias químicas.
REACH busca evaluar la seguridad de las sustancias químicas para la salud humana y el medio ambiente, y establece los ensayos necesarios para determinar el impacto que estas pueden tener.
Las pruebas utilizadas para evaluar la seguridad de las sustancias químicas se conocen como pruebas de toxicidad y, tradicionalmente, han implicado el uso de animales como conejillos de Indias, conejos, aves, peces, ratas y ratones, a pesar de que actualmente existen alternativas que no utilizan animales.
La legislación REACH sobre sustancias químicas nos afecta de una forma particular. Antes era posible cumplir todos los rigurosos requisitos legales de seguridad sin recurrir a ensayos con animales. Sin embargo, esta legislación implica que nuestros proveedores pueden correr el riesgo de verse involucrados en ensayos realizados por terceros.
Esto afecta directamente a nuestra política. Tal y como hemos indicado, nuestros proveedores no pueden participar en ensayos con animales ni encargarlos a otras empresas, independientemente del motivo.
No obstante, tras la introducción de REACH, hemos tenido que reconocer una excepción inevitable dentro de nuestra política: si un proveedor se ve involucrado en ensayos con animales debido a requisitos obligatorios de la legislación REACH, tenemos que aceptarlo.
A pesar de reconocer esta excepción inevitable, Lush continúa animando a los proveedores que deban realizar ensayos de seguridad a utilizar métodos alternativos y a financiar el desarrollo de nuevas metodologías que no utilicen animales.
También buscamos alternativas para cambiar el origen o la fórmula de un producto con el fin de eliminar cualquier ingrediente que pase a ser sometido a ensayos con animales.
Lush trabaja para que algún día dejen de realizarse ensayos con animales y para que estos estén protegidos por la legislación en todo el mundo.
Dificultades y otras políticas sobre ensayos en animales
Ninguna otra empresa sigue exactamente esta política. Esto supone que, en ocasiones, no se nos incluye entre las empresas que trabajan para erradicar la crueldad hacia los animales, simplemente porque las organizaciones que elaboran estas listas:
- No entienden nuestra política.
- No cuentan con una categoría en la que incluirnos y tendrían que crear una sección específica para nosotros, ya que nuestra política no encaja en sus estándares.
- Solamente incluyen en sus listas a empresas que se ajustan a su propio sistema de clasificación.
- Puede que simplemente no estén de acuerdo con nuestra forma de abordar el problema.
No obstante, muchas organizaciones de protección animal reconocen la solidez de la política de Lush y se enorgullecen de incluirnos en sus listas como una empresa libre de crueldad, aunque no nos encontremos dentro de la misma categoría que otras empresas que cumplen con sus estándares.
Nuestra política es difícil de aplicar y, como consecuencia, contamos con un abanico de proveedores más reducido que el de otras empresas.
¿Cómo pone Lush en práctica su política de ensayos sin animales?
Tal y como hemos indicado, Lush no compra materias primas a empresas que lleven a cabo o encarguen ensayos con animales bajo ningún concepto, con la inevitable excepción de aquellos ensayos exigidos por la legislación REACH.
Para asegurarnos de que nuestros proveedores cumplen con estas normas, llevamos a cabo una revisión anual de la política de ensayos sin animales de todos nuestros proveedores.
Cada año enviamos por correo electrónico nuestra declaración de no experimentación con animales. Los proveedores cuentan con un mes para completarla y devolvérnosla.
Si un proveedor no devuelve la declaración completa y firmada —incluso después de haber contado con tiempo adicional para resolver cualquier duda— o si falta información, será clasificado como “no autorizado”. En ese caso, tendremos que obtener el ingrediente de otro proveedor que sí cumpla con nuestros requisitos.
Cuando un proveedor o un material es clasificado como “no autorizado”, se añade al registro de materiales no conformes. Al finalizar la revisión, se redacta un informe, se actualiza nuestra lista interna de proveedores y materiales no autorizados y la información se distribuye a las personas correspondientes dentro de la empresa.
Todos los países en los que se fabrican productos de Lush y que adquieren sus propias materias primas deben llevar a cabo una revisión anual de los ensayos sin animales.
Las instalaciones de producción de Lush en Australia, Canadá, Croacia y Japón envían sus informes al Reino Unido, donde se distribuyen entre las personas correspondientes.
Cada año, un auditor independiente también lleva a cabo una auditoría de los registros de Lush.
Asimismo, identificamos los materiales que hayan sido sometidos a ensayos en el marco de REACH e intentamos sustituirlos cuando es posible.
Lush no realiza ensayos en animales, no utiliza materiales que contengan derivados animales que no sean aptos para vegetarianos y solamente compra materias primas de productores que no lleven a cabo ni encarguen ensayos con animales.
También establecemos una fecha límite para cada ingrediente: el fabricante no debe haber realizado ni encargado ensayos con animales sobre dicho ingrediente después del 1 de junio de 2007.
Para que podamos autorizar a un proveedor, este debe completar y firmar la declaración de no experimentación con animales de Lush. Dado que se trata de un compromiso continuo, la declaración debe renovarse cada año.
Además, esta declaración figura como una condición escrita en cada pedido que realizamos a nuestros proveedores.
Si un proveedor forma parte de un grupo empresarial, debe ser económicamente independiente de cualquier empresa del grupo que lleve a cabo o encargue ensayos con animales.
Nuestro objetivo es evitar que nuestro dinero se utilice para financiar ensayos con animales, ya que estamos convencidos de que se trata de una actividad cruel e ineficaz a la hora de determinar la seguridad de los productos y sus ingredientes.
Nuestros distribuidores y proveedores de materias primas deben confirmar que no llevan a cabo ni encargan ensayos con animales bajo ningún concepto.
Del mismo modo, si compramos directamente al productor o fabricante de una materia prima, este también debe confirmar que no lleva a cabo ni encarga ensayos con animales.
Les pedimos que confirmen si se han realizado ensayos con animales en algún momento, cuándo decidió la empresa comprometerse a no volver a realizarlos y, en caso de haberse realizado ensayos para cumplir con REACH, por qué, cuándo y con qué finalidad.
No nos limitamos a confiar en que nuestros proveedores completen y firmen nuestra declaración: también investigamos cada empresa. Comprobamos los materiales que venden, quién es su propietario y con qué otras compañías están relacionadas, entre otros aspectos.
También verificamos si registran o venden sus productos en mercados que exijan por ley la realización de ensayos con animales.
Tal y como hemos indicado, nuestros proveedores no pueden estar involucrados en ensayos con animales ni encargarlos a otros proveedores o fabricantes, independientemente del motivo, con la inevitable excepción de aquellos necesarios para cumplir con los requisitos de la legislación REACH.
Al firmar la declaración, nuestros proveedores también confirman que, en caso de que cambie cualquier información proporcionada en ella, informarán inmediatamente al equipo de compras de Lush.





















